El año que (con)vivimos en peligro… (Balance 2011)

El año que vivimos en peligro. Así se llamaba una de las primeras películas que ví en VHS, me recuerdo… Peter Weir algo cachaba, me tinca. O el tipo es tremendo publicista, o sabía que el título de su película de 1982 podía servir de slogan en algún minuto en el futuro. Por eso la ocupo (con el toque propio, eso sí) para repasar un 2011 movido, movilizado, polarizado, inquieto.

Indignados, paralizados, estafados, las masas de gente se han rebelado y manifestado por todo el mundo, reclamando (y con justa razón) su disconformidad con el modelo de sociedad, que ya da signos de no funcionar ni estar a tono con los tiempos que vivimos, que le faltó adaptarse a las necesidades y merecimientos de la gente around the world. En USA, Europa, Oriente, inclusive acá en Chile…

Los árabes hicieron crisis. Una civilización y una cultura milenaria, quizás una de las más tradicionalistas en el mundo, se agarró de las mechas por cambiar, y lo hicieron, sin saber aún que va a pasar con eso. Egipto, Libia, Siria, son ejemplos que nada es para siempre, y ver a las mujeres egipcias protestando hace unos días en las plazas públicas, apoyadas por sus hombres, es una de las imágenes más representativas de lo que he visto este año, de convulsión y ganas de cambios. Revolución sería lo más fácil para describirlo, pero creo el asunto va más allá. Porque revolución es lo que hizo Thurston Moore, al transportar toda su subversión sónica y distorsionada con su banda Sonic Youth, a un disco solista casi acústico e introspectivo que publicó este año. “Demolished Thoughts” es un caos de armonías, recuerdos, sonidos de cuerdas y capas sonoras, que recuerda el ojo del huracán, el único lugar “seguro” dentro de una tormenta. Es muy cursi y cliché decirlo, pero es un disco “bonito”. Producido por Beck, muy en la onda “Sea Change”, con canciones calmadas, revoluciona con calmas los oídos que esperaban otra cosa más ruidosa y desquiciada del histórico guitarrista y vocalista de Sonic Youth, a quienes pudimos apreciar en Santiago con su banda (quizás por última vez) en el festival Maquinaria, de noviembre de este año

Thurston Moore – Circulation

Dentro de tanta revuelta, los economistas del mundo nos alertan que se vienen crisis y que estamos todos pal gato. Hasta cuando con la misma cancioncita, digo yo… Especuladores de todos lados tratan de justificar sus pegas y sus sueldos, asustándonos, un poco más de la cuenta, porque no han sabido hacer su pega y mantener la economía como se debe, sin preocuparse de la gente y llenándose los bolsillos de plata a costa de gente común y corriente. El caso de la tienda La Polar nos debe dejar de lección que el mercado, y sobretodo el chileno, no puede estar subordinado a la autoregulación. Si estos tipos te quieren dejar con la soga al cuello, lo harán. Mejor ponérsela a ellos. Como lo hicieron los Foo Fighters, que revolucionaron el mercado de eventos en Chile anunciando visita para Lollapalooza 2012 en Santiago, después de cosechar el éxito y la aprobación mundial a “Wasting Light”, su disco de 2011, donde dejan de corbata al mundo con un sonido refrescante e intenso, como para recordar que no estaban muertos ni andaban de parranda. Secos Grohl y compañía. Se mandaron un show inolvidable transmitido en vivo por internet en el late de Letterman, sacaron un par de documentales con sus ultimos registros, y la rompieron. Corta.

Foo Fighters – Walk

Si se trata de romperla, para que hablar de nuestro Alexis. Un crack. Se fué al mejor equipo del mundo y ahí lo respetan. 54 millones de dólares pagaron por el, y el cabro los vale. Una historia de sacrificio contada hasta el hartazgo, pero que no deja por eso de tener valor. Mintindí??? Los logros de la Universidad de Chile en el fútbol, el título mundial de Denisse van Lamoen, el oro panamericano de Kristel Kobrich, son recontraimportantes, pero no creo que logren equiparar lo que significa Alexis Sánchez como deportista, como ídolo y como figura de nivel mundial. Supongo que a estas alturas todos saben que es de Tocopilla, cierto? Porque el norte chileno es fuente de talento, no sólo para deportistas, sino también para Fernando Milagros, quién ocupó a La Tirana como su inspiración para “Carnaval”, el single que grabó con la española y ex Subterráneos Christina Rosenvinge, y que dió inicio a la difusión de “San Sebastián”, por mucho la mejor placa chilena del año. Retratos urbanos y rurales, costumbristas, pero plagados de sentimiento y magistralmente musicalizados por un tipo que ha usado las múltiples plataformas de tecnología y difusión (como lo han hecho muchos músicos nacionales, y de muy buena manera, digámoslo) para llegar a todos con su gran disco. Chileno por donde se lo mire, este disco merece recorrer el mundo. Como para creer en Milagros, no?

Fernando Milagros – Carnaval

Carnaval hay en el mundo, pero no de los felices. Indignados es la palabra de moda, si se le puede llamar moda, valga la redundancia, al movimiento civil surgido en España, y ya extendido a todo el mundo, donde los habitantes de todo el planeta comienzan a manifestar masivamente su descontento con la forma como se gobiernan y administran nuestras naciones. No es sólo Rajoy, no es sólo Piñera, no es sólo Obama, no es sólo Putin… se trata de el hastío y el cansancio de las masas ante el usufructo del poder de una clase política que no ha estado a la altura de lo que la gente quiere y necesita alrededor de este mundo, gobernado por conglomerados y multinacionales que ya demostraron, en su gran mayoría, no tener mayor preocupación que sus propios intereses. Casos como la generación energética en Chile, donde centrales como HidroAysén o las termoeléctricas planificadas en parques nacionales y reservas de la fauna mundial, nos evidencian la nula intención de buscar el bienestar y desarrollo general, tomando en cuenta el medioambiente y los deseos y clamores populares. No se trata de subirse al carro del populismo, pero en países tan capaces de generar energías amigables con el medioambiente como el nuestro, cuesta, y mucho, entender la obstinación de los que administran el poder para ir contra el deseo mayoritario, a menos que se trate de intereses comerciales. Porque el poder lo tienen para administrarlo, no para usufructuarlo, y menos disfrutarlo. Porque si se trata de disfrutar, no tengo más opción que recordar un nombre clave: Tom Waits. Que discazo sacó este tipo, lejos para mi gusto el mejor del año. “Bad as me” está lleno de aires decadentes y lúgubres, dignos de mis queridos bares de Valparaíso, pasados a humo de cigarro y copete barato, que traspiran decadencia y abandono, sus canciones son himnos para los tiempos álgidos que vivimos. El chiste es que el tipo los escribe pensando en Mississipi, no tiene la menor idea de Valparaíso y muchos otros puertos y ciudades, pero suena propio en cualquier lugar del mundo. Cada canción que se escucha es una historia diferente, con los audífonos puestos y escuchándolo por la calle, uno ve películas con olor a Tarantino o nuestro lamentablemente desaparecido Raul Ruiz. Y a sus 62 años, sonar más revolucionario y rockero que cualquiera, no es menor. Con olor a indignado…

Tom Waits – Satisfied

Y obvio, para el final, lo que nos ha marcado más este año. Porque o te molestó el olor a lacrimógena, te aburrieron los paros, las protestas en las calles, te produjo empatía las tomas de colegios y liceos, te sentiste identificado con sus demandas, pero nadie se puede manifestar indiferente frente a la movilización estudiantil chilena del 2011. Muchos perdieron el año, muchos dejaron sus sueños inconclusos, muchos se aburrieron hasta más no poder de ver el tema en los noticieros, pero no se puede negar que el tema país hoy por hoy es el sistema cruel y despiadado que rige la educación en Chile. No dá para más así como está, y eso lo tienen que entender los que están a cargo. No es necesariamente culpa del gobierno de turno o del anterior, son más de 40 años que llevamos esperando que se haga algo para desenquistar el mercantilismo de uno de los derechos básicos de todos los seres humanos, que es el acceso a una educación digna y de calidad para todos. Esto es algo que tenemos que arreglar, no sólo por nosotros, sino por las generaciones futuras que construirán el famoso “Chile del mañana”. Hay un tema social y cultural de por medio, donde debemos erradicar de una vez por todas el clasismo y la polaridad ideológica que arrastra Chile desde los 60. Es hora que dejemos nuestros estúpidos “ideales” o intereses por un bien superior, porque nada de lo que queramos para el futuro se puede construir sin educación. Ojalá nuestros hijos o nuestros nietos, o los que vengan después, se saquen esa estúpida mentalidad de velar sólo por su metro cuadrado, y tengamos la valentía y los cojones para darles a los que vienen la posibilidad de crear una sociedad con raíces y valores mejores de los que pregonamos, pero no practicamos. Que la rabia y el dolor sólo sirvan para crear canciones extraordinarias, como las que una inglesa veinteañera nos ha hecho cantar y escuchar hasta más no poder, pero que lo hace de una manera increíble. Adele se robó la película este año. Sacó su disco “21” por allá en enero, y ahora al terminar el año nos retuerce con su registro en vivo. Nadie en este país que no sea un ermitaño o un pirquinero, un colonizador de los fiordos del sur, o un astronauta que lleve meses en una estación espacial, puede decir que no escuchó “Someone like you” o “Rolling in the deep”. Hasta una multitienda ocupó esta última canción para su publicidad, síntoma inequívoco que la cabra esta nos llenó los oídos con sus canciones. Y que son buenas. Impregnadas de abandono, de relaciones incompletas, de pérdida y soledad, ocupan el sentimiento más puro del ser humano, el desamor, para crear un disco extraordinario, maravillosamente interpretado, donde nadie se queda indiferente, ya sea por sus letras o su voz. Ella sufre de verdad con cada canción, y eso, para los que rayamos con el ruido, es inspirador. Peligroso, pero inspirador. Gracias Adele por darnos “Rolling in the deep”, la mejor canción de 2011. Como para vivir en peligro, como decía Peter Weir…

Adele – Rolling in the deep

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s